Una voz amiga

Cadena SER. Madrid, 2020 ©ReviveMadrid

Cadena SER. Madrid, 2020 ©ReviveMadrid

la radio, compañera infatigable

Hoy, todos los españoles estamos sufriendo una incómoda situación de confinamiento domiciliario, pero muchos, además, lo están viviendo en soledad… faltos de la conversación y el cariño que aporta la compañía en momentos tan complicados como este. A pesar de que la TV o Internet pueden paliar ciertas carencias, existe otro medio con mucha experiencia a la hora de hacernos sentir acompañados, la radio, una fiel compañera de vida para millones de españoles, que forma parte de nuestra Historia.

La relación de España con la radio comenzó a principios del siglo XX. La primera emisora activa en nuestro país fue Radio Ibérica, nacida de la fusión de la Compañía Ibérica de Telecomunicación y la Sociedad de Radiotelefonía Española, en 1923. En esa misma década aparecerían las primeras radios privadas, como Unión Radio, antecedente de la actual Cadena SER, cuya sede se ubica hoy en la Gran Vía madrileña.

Tal fue la repercusión de la radio en la sociedad española de la época, que durante la Guerra Civil se utilizó exclusivamente como medio propagandístico. Tanto el bando rebelde, liderado por Francisco Franco, como el republicano, arengaron a los ciudadanos utilizando la radio con la intención de ganar seguidores a su causa.

En 1937, antes de terminar la contienda, se creó Radio Nacional de España en la zona controlada por los rebeldes. Al vencer el conflicto se le concedió a este medio el total monopolio de la información en la España de posguerra. Eran tiempos de censura, en el que el resto de las radios no tenían autonomía para programar nada que el poder político no quisiera y estaban obligadas a conectarse cada hora al parte informativo que el Régimen emitía desde la radio pública.

A pesar de todo, en las décadas de los 40, 50 y 60 la radio se convirtió en el mayor entretenimiento de muchas familias. Contar con un aparato de radio suponía estar informado, a través de la voz de locutores míticos como Bobby Deglané, José Luis Pecker o Matías Prats Cañete, dispuesto a narrar acontecimientos deportivos, taurinos, musicales o de cualquier otro tipo

Los escasos medios con los que contaba la radio de posguerra obligaron a desarrollar nuevos formatos, repletos de improvisación y creatividad. Surgieron así el famoso consultorio de Elena Francis o los primeros seriales radiofónicos que engancharon a miles de españoles.

Tras la dictadura, en 1978, se puso fin al monopolio informativo de la radio pública, ofreciendo la posibilidad de que cada cadena creara y emitiera sus propios informativos. Ya no era necesario conectarse al parte del gobierno y comenzaba a atisbarse la libertad de prensa. La radio pasaba a convertirse en el medio informativo de referencia.

Pero, sin duda, el punto de inflexión en la información radiofónica fue el 23 de febrero de 1981. El intento de golpe de estado pasaría a la historia de la comunicación con el sobrenombre de “La noche de los transistores”, debido al tratamiento informativo constante que mantuvo a las familias españolas en vilo pendientes de la radio… un medio mucho más ágil que la televisión.

En 1981 llegó a España la Frecuencia Modulada, que mejoró notablemente la calidad del sonido, aumentó la cobertura territorial de la radio y permitió la especialización de contenidos: era la edad de oro de la radio española.

La actualidad y la información cobraron importancia, con figuras clave como Luis del Olmo o Iñaki Gabilondo; las radionovelas, como La Saga de los Porretas, encandilaron a los oyentes; surgía una nueva forma de entender el periodismo deportivo de manos de José María García y nacía la radiofórmula musical en España de manos del mítico Joaquín Luqui.

Actualmente, Internet y la expansión de los nuevos dispositivos móviles han cambiado por completo la manera de consumir radio: hemos pasado del transistor al smartphone. Además, el oyente ha pasado de ser un mero receptor, a escoger no sólo cuándo, cómo y dónde consumir los contenidos, sino también a participar activamente en los programas mediante las redes sociales. La radio sigue sobreviviendo a los cambios tecnológicos y a los nuevos hábitos de consumo.

A día de hoy, la radio nos sigue entreteniendo, informando y acompañando mientras desayunamos, al cocinar, cuando conducimos o cuando seguimos los partidos de fútbol los domingos por la tarde… una fiel compañera a quien hoy más que nunca, mientras dure esta larga cuarentena, debemos estar agradecidos.

Luis del Olmo Marote (Ponferrada, León, 31 de enero de 1937)

Luis del Olmo Marote (Ponferrada, León, 31 de enero de 1937)

Cuando apareció la televisión se dijo que la radio se acabaría, que el nuevo medio nos iba a arrinconar, pero ha ocurrido al contrario, yo creo que la radio está hoy más fuerte que nunca
— Luis del Olmo


¿Cómo puedo encontrar la sede de la cadena ser en Madrid?