Nunca olvidaremos

Estación de Atocha. Madrid, 2019 ©ReviveMadrid

Estación de Atocha. Madrid, 2019 ©ReviveMadrid

11m: y a madrid se le agotaron las lágrimas…

La Estación de Atocha de Madrid, antigua Estación del Mediodía, fue inaugurada en 1892 y supone uno de los principales ejemplos de la arquitectura en acero de la España de finales del siglo XIX... sin embargo hoy, 11 de marzo, se me hace imposible hablaros de su origen.

El 11 de marzo de 2004, hace hoy diecinueve años, este lugar emblemático en la historia de la capital dejó de ser parte del paisaje arquitectónico de la ciudad para convertirse no sólo en símbolo del dolor, la sinrazón y la injusticia... sino también en icono de la solidaridad, la compasión, la fuerza y la unión espontánea de una sociedad rota y abatida, la española, que en aquellos días supo sacar lo mejor de sí misma, ejemplo de valentía y coraje para el mundo entero.

El shock de la noticia de los terribles atentados hizo que tod@s seamos capaces de recordar perfectamente qué estábamos haciendo aquella mañana, grabada para siempre en nuestra memoria. El tiempo se detuvo y el país se estremeció violentamente. De alguna forma, todos fuimos partícipes del horror que se estaba viviendo en Madrid... de alguna manera, aquel día, todos viajábamos en esos trenes.

Mujeres y hombres que, como cada mañana, se disponían a coger el tren de cercanías en la Estación de Atocha, El Pozo o Santa Eugenia para ir a trabajar, a estudiar… en definitiva, a continuar su vida.

Los que vivimos de cerca aquellos atroces momentos guardaremos para siempre en nuestra memoria las imágenes, los sonidos, la tensión, el miedo, la tristeza, el abatimiento, la impotencia... un dolor tan intenso, tan profundo, tan inexplicable y sin sentido... una terrible sensación de vacío, de pérdida, de llorar hasta agotar las lágrimas… emociones incontrolables que siguen sobrecogiendo nuestros corazones y empañando nuestros ojos cada vez que recordamos.

Como cada aniversario, vuelven a nosotros recuerdos de aquellos días lluviosos en los que el cielo de Madrid lloraba desconsolado… días de dolor y de furia… probablemente los más tristes en la memoria de una ciudad acostumbrada a sonreír… pero también días de una solidaridad nunca antes vivida en nuestro país, de héroes anónimos que ofrecieron lo mejor de sí mismos más allá de su resistencia.

Aquellos momentos que hoy rememoramos deben servirnos para no olvidar nunca a los 193 ausentes y a los miles de heridos en aquel brutal atentado y, sobre todo para seguir apoyando, siempre y sin condiciones, a sus familias y seres queridos… aquell@s cuya vida quedó definitivamente rota hace hoy ya diecinueve años.

Viñeta de Antonio Fraguas “Forges”

Viñeta de Antonio Fraguas “Forges”

NUNCA OS OLVIDAREMOS


¿DÓNDE PUEDO ENCONTRAR LA ESTACIÓN DE ATOCHA EN MADRID?