Hablando en plata

Plaza Platería de Martínez. Madrid, 2019 ©ReviveMadrid

Plaza Platería de Martínez. Madrid, 2019 ©ReviveMadrid

platería de martínez, memorias del lujo

¡Reinventarse o morir! Esta frase que solemos aplicar a las personas que se renuevan para adaptarse a los nuevos tiempos, sobre todo a nivel profesional, se puede aplicar también a algunos edificios y monumentos. Nuestra protagonista, la Plaza de Platería de Martínez, en Madrid, es un buen ejemplo.

Ubicada en la confluencia de las calles Huertas, Alameda y Moratín con el paseo del Prado, la Plaza de Platería de Martínez acogió la Real Fábrica de Platería de Madrid desde 1778. Fundada por Carlos III, su objetivo era impulsar el arte de la orfebrería y abastecer a la Casa Real de objetos de lujo, al igual que se había hecho con otras industrias como la Real Fábrica de Relojes, la de Porcelana del Retiro o la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara.

El nombre recuerda a su creador, Antonio Martínez Barrio, un platero aragonés que antes de fundar esta institución había viajado por Europa, formándose en Londres y París, aprendiendo diferentes técnicas para el tratamiento de metales preciosos. La Real Fábrica de Platería Martínez produjo la mejor orfebrería de España en los siglos XVIII y XIX y desapareció tras el reinado de Isabel II.

Los alumnos eran escogidos por un proceso complejo entre jóvenes menores de 20 años de todo el país, en el que se seleccionaban a aquellos que se consideraban más aptos y los pensionaban durante cinco años. Además, a través de las Reales Sociedades Económicas de Amigos del País, se fundaron escuelas en otras ciudades.

En 1838 el inmueble acogió el famoso diorama de Louis-Jacques Daguerre. El francés, inventor también del daguerrotipo, estudió la sensación de profundidad de las imágenes e ideó un paisaje tridimensional, colocado ante un fondo curvo, pintado de tal forma que simulaba un entorno real y añadiendo efectos de iluminación y sonidos. El público subía varios pisos a oscuras y de repente aparecía en una balconada que simulaba el interior del Escorial.

El diorama fue uno de los espectáculos más célebres de Madrid durante más de treinta años. Junto al llamado “panorama” fueron dos atracciones que triunfaron entre la clase media-alta provocaron que el público quisiera viajar… pero esta vez de verdad. Nacía el turismo.

En 1918 se decidió demoler el edificio de esta Real Fábrica. El pintor Joaquín Sorolla se opuso, reunió dinero de amigos y paisanos, compró la fachada de la antigua Fábrica de Platería de Martínez y la trasladó al Círculo de Bellas Artes de Valencia, donde se encuentra desde entonces, desmontada por piezas.

Desde 2001, la fuente que preside la plazuela nos recuerda, en cierta manera, la antigua fábrica, emulando a pequeña escala su fachada neoclásica. Las marcas de sus pilares y columnas sobre la acera nos permiten imaginar épocas en las que en este espacio se fabricaban ilusiones... en forma de plata o de ficciones ópticas... reflejos de una sociedad en constante transformación.

Louis Daguerre (Cormeilles-en-Parisis, 1787-Bry-sur-Marne, 10 de julio de 1851)

Louis Daguerre (Cormeilles-en-Parisis, 1787-Bry-sur-Marne, 10 de julio de 1851)

El daguerrotipo no sólo es un instrumento que sirve para dibujar la naturaleza (…) le da el poder de reproducirse a sí misma
— Louis Daguerre


¿Cómo puedo encontrar la PLaza de PLatería de Martínez en madrid?